Idolismos

La entrega de esta semana de Dando la nota (a partir del miércoles en El Jueves, como de costumbre) la dedicamos al fenómeno de la gente que acaba conociendo a sus ídolos, ese momento fugaz para el entusiasta que se cruza con el Bono, el Alejandro Sanz o el James Hetfield de turno y que, a ojos de la estrellaza en cuestión, de fugaz tiene bien poco pero sí mucho de eterno: que si fírmame aquí, que si tío eres el mejor, que si déjame que te cuente algo que seguro seguro seguro nadie te ha contado antes que yo, porque yo soy tu fan más fan.

Ya que en la entrega nos hemos cebado a base de bien con los señores que conocen a sus ídolos, permitidnos que desde aquí le demos un consejo a los ídolos que se dejan conocer por señores. O en este caso, por señoras. Ídolo: si se te acercan unas fans con ganas de posar enseñando tetas, preocúpate de agarrarte a alguna para la foto…

…porque te aseguramos que eso mola bastante más que enseñar pecho peludo y paquetón embutido en mallas de tigre. O en otras palabras: fíjate en lo que haga Jon Bon Jovi, y tú haz justo lo contrario. ¡De nada!

¡Sólo puede quedar uno!

Como no todo el mundo vive de guitar heroes jevitrones, hemos decidido incluir un par de vídeos de artistas de muy distinto pelaje y condición.

Por un lado tenemos a Steve Albini, un tipo iracundo, pegado a su mesa de grabación analógica, fundador de Big Black y Shellac, y productor entre otros de Pixies, Nirvana o PJ Harvey…

Al otro extremo tenemos al simpático Günther Love, flamante campeón del Air Guitar World Champioship 2010El cabriolas le llaman en su casa, y seguro que nadie se pregunta por qué…

¡Métele más reverb, tontorrón!


Un pesao


Un brasas


Una superabuela

Os ruego, además, que vayáis a la dirección web de este último vídeo para ver el comentario que escribe el propio fan que ha subido el vídeo: «el mejor solo de brian may con delays - disfrutadlo aunke sea largo». ¡El propio fan! ¡«Disfrutadlo aunque sea largo»! ¡Él es el primero en reconocer que eso no hay quien lo soporte!

En fin, fieles a nuestra vocación de servicio público, en Dando la nota no tenemos más remedio que hacer de subconsciente de gente como este fan, que está harto de su guitar hero (el pesado, no el juego), y no sabe ya cómo ponerse. Por eso, en la entrega de Dando la nota que podéis leer este miércoles en El Jueves, nos centramos en los egos más grandes y los pelos más feos del rock: los guitarristas. Gente con instrumentos que pesan poco y que necesitan ir a pares en los grupos para no sentirse intimidados por los bellos de la banda: el noble e imponente batería y el atractivo e irresistible bajista. ¡No se lo pierdan!

John Tones, bajista.

¡Venganza!

¡Estafa!

Que Google muestre 576.000 resultados cuando se hace una búsqueda con los términos “concierto” y “estafa” debería darnos alguna pista acerca de que algo huele a podrido en el negocio musical. Salas habilitadas para 300 personas en las que la promotora acaba encajando a 3.000, conciertos benéficos que de benéficos tienen lo que nosotros de monjas o esas entradas que te anuncian por un precio y por las que acabas pagando el doble cuando se les añade los “gastos de distribución”. Gastos de distribución… ¡ríete tú del IVA!

En la entrega de esta semana de Dando la nota (en kioscos a partir de mañana entre las páginas de El Jueves) hablaremos de conciertos que son una estafa poniendo a los músicos en el punto de mira. Porque si todo lo que les rodea tiende fácilmente a oler mal, en ocasiones el verdadero pestazo sale directamente de sus guitarras. Y eso cuando están sobre el escenario el tiempo suficiente como para que las olamos…

…¡porque a veces ni eso, oiga!

Las casetes

Pues nada, aquí estamos de nuevo, sanos y salvos tras unos cuantos días de asueto. Hemos sobrevivido a todos los festivales de verano (no acudiendo a ninguno) y a todas las verbenas veraniegas (en esto caso sí, a alguna acudimos, principalmente para constatar que lo de “garrafón” es algo que cobra un nuevo e intenso sentido cuando te lo encuentras en el incomparable marco de una fiesta de pueblo).

Volvemos con las pilas a tope, como podréis comprobar en la entrega de Dando la nota de esta semana. Arrancamos la temporada post-veraniega con un tema que ya tardábamos en abordar: el de las cintas de casete.

Estos cacharritos, que al lector más joven seguramente le parecerán cosa de sus abuelos, tienen un puesto de privilegio en nuestro corazoncito de treintañeros. Por ello, Luis Bustos les ha buscado un lugar en los museos, John Tones se ha escrito lo que prácticamente podría pasar como una oda a la casete y aquí un servidor se ha parado a repasar los objetos de uso cotidiano que todavía hoy podemos encontrarnos con forma de casete. Todo ello, como decimos, desde ya mismo en las páginas de El Jueves de esta semana.

Queremos aprovechar la ocasión para recomendaros algo que tiene el sello de garantía de Dando la nota presente en todos y cada uno de sus centímetros: se trata de Gracias por la música, un libro editado por Belleza Infinita en 2005 que recopila, a lo largo de sus 200 y pico páginas, una buena selección de portadas caseras para CD y casete. Una auténtica gozada, y el complemento perfecto para la entrega casetera que nos hemos marcado esta semana.

Como aliciente añadido deciros que, entre todos los ejemplos que el libro recopila, uno puede encontrar casetes de dibujantes como los hermanos Raquel y Leandro Alzate o Miguel Brieva, a quien todo lector juevero que se precie debería conocer. Un gustazo bien grande, oiga.

Spoilers

Hay un tipo de espectador muy aficionado a los spoilers. Es aquel que, en cuanto se abren las puertas de la sala, corre hacia el escenario como si le fuera la vida en ello. Para el ojo no entrenado puede parecer que lo que en realidad le mueve a hacerse con un hueco en primera fila es su afición por el grupo, que necesita estar cerca de sus héroes para no perderse ni una sola de sus gotazas de sudor, pero nada más alejado de la realidad: nosotros sabemos bien que lo hace para poder echarle un ojo al setlist y así celebrar de antemano si el grupo piensa tocar todas y cada una de sus canciones favoritas o si por el contrario han decidido aguarle la noche a base de caras b y canciones de 12 minutos.

Hoy en Dando la nota hemos decido trasladar esta experiencia a todos vuestros hogares y de ahí la foto con la que abrimos esta entrada. Es nuestro particular setlist, los últimos temas que hemos tratado en nuestra sección de El Jueves y los que trataremos en las entregas del mes de agosto. Para que no haya sorpresas. Para que luego nadie pueda decir que le pillamos mirando para otro lado cuando hablamos de su tema favorito. Y porque con este calor y esta tontería veraniega que tenemos encima, hemos decidido cerrar este chiringuito virtual hasta el 1 de septiembre.

¡Que tengáis un buen verano, hijos del rocanrol!

¿El último, por favor?

Dicen que nos pasamos cerca de 20 años de nuestra vida durmiendo, pero hay muy pocos estudios acerca del tiempo que dedicamos a hacer colas. Pero tranquilos, que ya os resolvemos nosotros la duda: seguramente el doble del que pasamos durmiendo. Hacemos colas para pagar en el supermercado, para renovar el DNI, para pagar la letra en el banco de la esquina o también, ahora que las vacaciones están a la vuelta de la esquina, para facturar las putas maletas.

Musicalmente hablando tampoco nos libramos: colas para mear en los conciertos, colas para dejar y recoger la chaqueta del guardarropa, colas para comprar tickets de bebida en los festivales que luego nos conducirán a nuevas colas para canjearlos por el cubata de turno… la locura. Hay quien suspiró aliviado cuando las entradas para los conciertos comenzaron a venderse a través de Internet, pensando en que ya nunca más haría una cola para comprar una entrada. Y no se equivocaba: a partir de ese momento, pasamos a hacer colas cuando llega el momento de ir a recogerlas.

Como ya habrá adivinado más de uno, la entrega de Dando la nota de esta semana la dedicamos a hacer colas, y la podrás encontrar, como todas las semanas, en El Jueves que llegará a los kioscos este próximo miércoles. Un número que, por cierto, también trae cola. ¡Al menos en su portada!

Festivalismos

Esta pasada madrugada terminaba la edición de este año del FIB y (no es casualidad) en la entrega de Dando la nota de esta semana hablaremos de festivalismos varios, porque si hay un momento álgido en esto de los festivales de verano es, para bien y para mal, el que protagoniza el festival benicense que, a estas alturas del partido, de benicense tiene más bien poco en vista de quién dirige ahora el cotarro y del hooliganismo venido desde tierras inglesas que desde hace varias ediciones puebla el festival.

Hablaremos de los verdaderos motivos que impulsan a gran parte de su público a asistir a este tipo de eventos (y que en muchas ocasiones poco tienen que ver con la música que allí suena), de la macedonia de conceptos que se genera al poder saltar, sin comerlo ni beberlo, de un concierto de Pet Shop Boys a uno de Ilegales y del momento de no retorno en el que un festival de estas características comienza a perder el norte, que suele ser cuando nos lo intentan vender con fotos como ésta…


…cuando en realidad lo que uno se encuentra al llegar allí es más bien este otro tipo de sujetos y escenarios:

Extra Bares: 20 formas de cerrarlos

El esperadísimo Extra Bares de El Jueves ya está a puntito. Con un vaso de chupito de regalo, una muy posible sartenada de atentados a la salud pública entre sus páginas y (¡atención!) una entrega DOBLE de Dando la nota. Este miércoles toca homenaje a esos antros de degeneración etílica y retretes hediondos que son los bares de toda la vida. No clubs. No afters. No discopubs. Bares, cojones, bares.

Para celebrarlo, os hemos preparado una variopintísima lista de reproducción de Spotify que hemos titulado, con nuestra habitual concisión verbal, 20 canciones para cerrar bares y que dan cuerda para, al menos, otros 20 minutos de hacer el asno. Canciones lentas, rápidas, baladones, clasicazos, subidones, tontunas y versionzacas sin mucho en común más allá de que por mucha rotura que se tenga, por muy borracho que vayas, si te ponen cualquiera de ellas cuando encienden las luces del local, te sacas la genitalia y te subes a la barra a corear como si no hubiera un mañana. Y posiblemente no haya un mañana porque amanecerás en comisaría. Pero ese último gustazo no te lo quita nadie.

Amigos, estas 20 canciones son nuestro homenaje a cerrar con dignidad un bar. A cerrarlo en lo más alto. A que te echan a la puta calle, sí, pero con ganas de comerte el mundo (aunque esa noche, una vez más, no te vas a comer una mierda). O dicho de otra manera: los miembros de Dando la nota se comerán el alma del dueño del próximo bar que ponga Karma Police para echar a los parroquianos. Qué bajonera más desagradable, la madre que los parió.

Suscríbite a 20 canciones para cerrar bares y que dan cuerda para, al menos, otros 20 minutos de hacer el asno.