Cristian preguntaba el otro día en un comentario cuántas personas hacían El Jueves. No, Cristian no es amigo nuestro, ni le conocemos —de hecho, los extraños, en general, nos dan miedo; así somos los guionistas, raros y antisociales—, pero pregunta las cosas educadamente, y nosotros le contestamos. Ya dijimos ayer que si este blog se mantiene es por los que lo leéis, así que cualquier pregunta o sugerencia que nos hagáis en los comentarios será atendida. ¡Aprovechaos y decidnos de qué hablar! ¿Os imagináis tener un blog y nada que decir? Seríamos… seríamos… Bueno, claro. Seríamos el estándar de la blogosfera.

En respuesta a la pregunta: ¿Cuánta gente trabaja en El Jueves? Mucha. No la hemos contado ni pensamos hacerlo. Pero eso no es óbice para dedicar un post a lo que podéis encontrar en la redacción de esta santa casa y, ya de paso, tirar un par o tres de pullas gratuitas a algunos compañeros. —Raros, insociables y bordes. Sí, amigos, poned a un guionista en vuestra vida.—

(A partir de aquí, firmamos a dúo Xavi y Edgar… las hostias duelen menos si son a repartir.)

La sede de El Jueves llena tres plantas de un edificio de oficinas a la izquierda del Ensanche, en Barcelona. A grandes rasgos, el primer piso es el de los tíos; el segundo, el de las tías; y el tercero, el de los jefes. No sabemos si esta segregación fue deliberada, pero tranquilos: no responde a ningún dogma religioso, sino a pura selección profesional basada en los más tradicionales estereotipos. Las chicas, en la segunda planta, forman el departamento de redacción, corrección, maquetación y documentación; las cosas de letras. Los chicos, en la primera, somos informáticos, diseñadores web, animadores, guionistas y dibujantes de cómic, ocupaciones clásicas de los nerds. Los jefes son editores, contables y gente de publicidad que está por encima de los géneros y del bien y del mal.

La primera planta, la de los chicos —la nuestra— es lo más parecido a esa redacción utópica de El Jueves que en el imaginario colectivo está habitada por todos los artistas de la revista, gente maravillosa que vive en un mundo de risas y fantasía sin malos humores ni cirrosis hepáticas. Desgraciadamente, esto es mentira. No lo de que sean gente maravillosa, que también, sino que habiten la redacción. Es lo malo del módem, amigos: los dibujantes se quedan en sus casas. (Pero no echemos la culpa a la tecnología: ¡si no fuera por los módems, no podríais leer este blog! Eh, ¿qué hacéis? ¡Soltad esa lata de gasolina! ¡Vuestro módem no tiene la culpa! ¡Además, si os aburrís, basta con ir a otra página, exagerados!)

Algunos dibujantes sí que nos quedan en stock. Por ejemplo, uno que no falta nunca, ni siquiera cuando pierde el Barça, y mira que le cuesta venir entonces, es Vizcarra, que además del mejor caricaturista del mundo es un señor que se comunica utilizando graznidos animalescos, cosa que provoca que, cuando llamas por teléfono a alguien, tu interlocutor se piense que trabajas en el zoo. Otro abonado es el gran Monteys, que dibujaría en casa si no fuera porque es el director y tiene que dar ejemplo; y Kim, el autor de Martínez el Facha, se pasa un rato todas las semanas, seguramente para presumir de su juventud eterna. Jordi March no tiene página fija en la revista, pero sí una mesa, en la que podéis ver las muescas producto de los cabezazos que se pega cada vez que se le cuelga el Flash. Él es el director de animación para los contenidos web, y junto con sus animadores (no de los que llevan pompones y canturrean palabras deletreadas, sino los que hacen dibujos animados), ocupan casi toda la redacción. En un despacho con ventana está Maikel, que dirige la web aquí y dibuja sus páginas en casa, y gracias a un sortilegio que hace que sus días duren 40 horas aún le queda tiempo para estar con su familia y ver todas las series del mundo y los deportes absurdos que dan en la tele. Y en otro despacho sin ventana estamos los guionistas, uno de los cuales (uno de los que firma esta entrada, de hecho) es Edgar Cantero, otro dibujante ocasional; pero como ya dibuja en la oficina y su familia se reduce a una colección de Suicide Girls colgadas en la pared de su cuarto, no tiene tantos problemas de tiempo. Y hablando de guarradas, en el otro lado de la planta se encuentra Jordi Coll, un hombre que, aparte de deleitarnos con bonitas canciones sobre la permanente excitación que siente, es en sí mismo la redacción de Penthouse y de Penthouse Comix (porque no sólo de El Jueves vive esta casa). Cuando entras en su despacho y ves que hay una tía en pelotas en la pantalla del ordenador, sabes que no está mirando porno para escaquearse del trabajo, sino que está cumpliendo con su obligación. Bueno, eso es lo que queremos creer. Por si acaso, jamás hemos mirado a la altura de su bragueta, no fuera a ser que la tuviera abierta y luego no pudiéramos dormir por las noches. En fin; su despacho y el área de la I. T. Crowd, responsables de la web, siempre confabulados para decidir en qué momento debe colgarse el ordenador de Jordi March, completan el tour por la primera planta.

De la segunda, poco más te puedo decir: la planta de las chicas es para mí un universo desconocido. Toni Mata y Óscar ZZ comparten despacho allí arriba y cuentan cosas escalofriantes: que allí reciclan la basura y los dibujos en las paredes son todos de Mariel. Ellos y algún otro de las secciones de arte, grafismo y profesiones que usan Mac son los pocos varones que moran por allí (y no muy varones: ya hemos dicho que usan Mac). El resto pertenece a las amazonas. Su líder es la mítica Mayte Quílez, jefa de redacción insaciable que pide y pide páginas sin compasión. Y de la tercera planta, aún sabemos menos; pero si el lector curioso quiere pasarse por allí, es posible que encuentre en sus respectivos despachos (estos con ventana y vidriera de colores) a dos pintamonas veteranos, J. L. Martín y Óscar Nebreda, que comparten el título de editores.

Y como ya hemos escrito bastante por hoy, y tememos que otro Pedrito se descuelgue por los comentarios diciendo que le importan una mierda nuestras vidas, vamos a acabar el post con un guarismo rápido: veamos, bastante gente en la primera planta, bastante en la segunda, y bastante en la tercera; bastante y bastante son muchos, nos llevamos un poquito, y en total… Sí, mucha gente. Lo que habíamos dicho al principio. Espero que no os sepa mal esperar 24 horas para otro post apasionante y autofelatorio (y si os supone un gran sufrir, que sepáis que tenéis unas vidas así como no muy llenas). Ahora os dejamos, que acaba de venir Kim y vamos a admirar cómo hace unas flexiones y unos saltos mortales.

6 Respuestas a “Cuántas personas se necesitan para hacer una revista de humor”
  1. si me paso por Barcelona, que algun dia tengo pensado visitarla, una parada va a ser la redaccion, espero que se pueda entrar… jeje.

  2. Joer, fijate tú, tantos años leyendo El Jueves, y sin saber cosas tan interesantes como que hay muuuuuuuucha gente trabajando ;-)

    Yo hecho de menos de los Extras que haceis que al final poniais alguna caricaturilla de cada uno de los colaboradores de la revista, molaba poner cara a los dibujantes!!!
    Ya no lo haceis, a que se debe?

    La verdad es que Kim, como hace para mantenerse así de jóven, lo vi en una foto de los 80 y recientemente en carne y hueso en el Restaurante del mediod¡ia y está igualico igualico!!!!!

    Venga Salud, a ver de que más cosas interesantes me entero, por ejemplo…. La mega web renovada saldrá el….?

  3. Una chica de la segunda dice:

    Falta comentar que los tíos suben únicamente a la 2º planta cuando hay comida (o sea muy a menudo) y que el único piso adornado por Navidad es el nuestro. Ya veréis fotos… (sí, es una amenaza)

  4. ¿Y no será que algunos dibujantes no van a la redacción porque tienen algo que ocultar? Que si se dibujan censurados, por algo será…¡obligadles a sacarse una foto clarita a la luz del día, y sin Photoshop!

    Esperamos con ansia esas fotos, y que no volváis a hacer el chiste de los animadores. El Comité por la Preservación de Porristas y Majorettes os los agradecerá XD

  5. pppppppeeeeeeeeeeeennnnnnnnnndddddddeeeeeeejoosssssssssss

  6. busco redaccion no revista de humor y no saben ver leer y escuchar

    pppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppppeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeejjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

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